Me niego a pensar
que nunca voy a cojer con alguien
como Sasha Grey
o Jenna...
por todas las veces que me masturbé
compulsivamente
a lo largo de mi vida.
Me niego a las historias de amor guionadas
que mataron la sorpresa
y despedazaron
la razón.
Me niego a resignarme a que el futuro nunca llegue
para Nosotros,
me niego a tener que morir
para Ver el Infierno.
Me niego a no poder desear
una bala-despertar entre los ojos de los que lloran
los ahogados
y rellenan bolsas negras de basura
con el cadáver del otoño.
Me niego.
(a veces)
Pero no ahora,
no hay tiempo.
sábado, abril 06, 2013
La Tormenta
La caridad como herramienta política
el dolor ajeno como agente infeccioso
el fin del mundo no fue
y ahora la gente corre desesperada
por las mismas calles donde casi mueren
ahogados
corre desesperada tratando de estallar
sus cabezas.
Bla
bla
bla
Finis.
el dolor ajeno como agente infeccioso
el fin del mundo no fue
y ahora la gente corre desesperada
por las mismas calles donde casi mueren
ahogados
corre desesperada tratando de estallar
sus cabezas.
Bla
bla
bla
Finis.
lunes, marzo 25, 2013
Tour Espacial
Mis ojos se derriten volando por el asfalto, parte por el viento helado que choca contra mi cara, parte por la lisérgia que ya es total dentro de mi cabeza. Más tarde el Piloto me contaría que, a esa velocidad, realmente sentís que estás volando, que tu cuerpo se hace viento y se funde con el Todo, que sos solamente vos, el asfalto y tu moto, en este caso. Yo le diría que si, que tal cual. Le diría que en el caso de que enganche un bache y, catapultado por encima del manillar, se vea a si mismo a punto de estallar contra la ruta realmente no importaría, que se habría convertido en viento antes de morir físicamente. Me va a responder que sí, que que se yo, que vayamos a buscar porrito.
Las luminarias públicas desaparecen por pares a medida que el mundo gira bajo las ruedas y quedan atrás en la oscuridad de la noche. Estoy corriendo encima de la Rueda del Dharma y pienso que estoy listo para saltar al vacío aunque no lo haga, aunque no sea necesario. Mirá las estrellas y habrás desaparecido, es lo primero que se me viene a la mente. La incandescencia naranja del alumbrado público es el brillo de mis estrellas particulares, el asfalto curtido y rajado la tierra donde estallaría en caso de que perdamos el control. Los árboles chorrean tinta al costado de la calle en un claroscuro instantáneo y apenas discernible mientras se funden con el cielo de su mismo color. El miedo a la muerte queda reducido a nada ante la posibilidad real de morir, acá, en un pueblito olvidado del mundo, con el Piloto que nadie recordaría demasiado tiempo, conmigo mismo que sería sepultado sin testigos en algúna morgue hasta que mi viejo viajase a reconocer mis tatuajes rajados, despegados del asfalto sucio y descuidado. Es una noche hermosa para morirse, incluso más que cualquier otra, porque se puedo sentir como el alma sale del cuerpo y flota al lado mio, flota sobre mi a unos 120 km/h y solamente siento la noche fresca, el ruido sordo del viento que se deja desgarrar, la luna ciclopéica y muerta que todos miran pero que a nadie ve.
Viajando al mismo tiempo que nos movemos, el Piloto y yo dejamos al mundo atrás al mismo tiempo que se nos viene encima cada vez más y más rápido. Aparecen las luces rojas parpadeantes del cruce del tren, instantaneas aunque hayan estado siempre ahí, parpadean aunque el tren no aparezca por ningún lado. El Piloto clava los frenos para pasar por las vias. A esa velocidad se necesitan unos treinta o cuarenta metros para poder pasar y no perder el control.
Derrapo de cara sobre el asfalto helado, con el ruido seco de dientes rotos y el rastro manchado de insectos impasibles mezclados con mi cerebro desparramado.
La moto hace un medio mortal y cae sobre mi columna, estallandola en una galaxia diminuta de esquirlas de hueso y medula ósea.
Hacemos algunos trompos y, mientras veo al Piloto flotar como una bolsa de plástico en una corriente de aire y desaparecer entre los árboles, yo me parto al medio contra una de las tantas señalizaciones que hay. ALTO. CRUCE. FRENE.
Todas esas posibilidades se cruzan por mi cerebro con la claridad de un golpe en la nariz mientras nos levantamos ligeramente del suelo al tocar las vias del tren ausente. Sin miedo, sin pánico. Solamente estoy pensando las posibilidades. Estoy mirando nada más, gracias. Estoy preparado para dejar ir el alma de ser necesario.
Pero no hace falta. Pasamos sobre las vias y todavía siento el viento, y aunque las luminarias quedaron atrás el cielo está cuajado de estrellas y todavía puedo verlas, todavía escucho el rugido del mundo sobre nosotros.
Llegamos a donde tenemos que llegar y le doy las gracias al Piloto, aunque no entienda muy bien por qué.
Las luminarias públicas desaparecen por pares a medida que el mundo gira bajo las ruedas y quedan atrás en la oscuridad de la noche. Estoy corriendo encima de la Rueda del Dharma y pienso que estoy listo para saltar al vacío aunque no lo haga, aunque no sea necesario. Mirá las estrellas y habrás desaparecido, es lo primero que se me viene a la mente. La incandescencia naranja del alumbrado público es el brillo de mis estrellas particulares, el asfalto curtido y rajado la tierra donde estallaría en caso de que perdamos el control. Los árboles chorrean tinta al costado de la calle en un claroscuro instantáneo y apenas discernible mientras se funden con el cielo de su mismo color. El miedo a la muerte queda reducido a nada ante la posibilidad real de morir, acá, en un pueblito olvidado del mundo, con el Piloto que nadie recordaría demasiado tiempo, conmigo mismo que sería sepultado sin testigos en algúna morgue hasta que mi viejo viajase a reconocer mis tatuajes rajados, despegados del asfalto sucio y descuidado. Es una noche hermosa para morirse, incluso más que cualquier otra, porque se puedo sentir como el alma sale del cuerpo y flota al lado mio, flota sobre mi a unos 120 km/h y solamente siento la noche fresca, el ruido sordo del viento que se deja desgarrar, la luna ciclopéica y muerta que todos miran pero que a nadie ve.
Viajando al mismo tiempo que nos movemos, el Piloto y yo dejamos al mundo atrás al mismo tiempo que se nos viene encima cada vez más y más rápido. Aparecen las luces rojas parpadeantes del cruce del tren, instantaneas aunque hayan estado siempre ahí, parpadean aunque el tren no aparezca por ningún lado. El Piloto clava los frenos para pasar por las vias. A esa velocidad se necesitan unos treinta o cuarenta metros para poder pasar y no perder el control.
Derrapo de cara sobre el asfalto helado, con el ruido seco de dientes rotos y el rastro manchado de insectos impasibles mezclados con mi cerebro desparramado.
La moto hace un medio mortal y cae sobre mi columna, estallandola en una galaxia diminuta de esquirlas de hueso y medula ósea.
Hacemos algunos trompos y, mientras veo al Piloto flotar como una bolsa de plástico en una corriente de aire y desaparecer entre los árboles, yo me parto al medio contra una de las tantas señalizaciones que hay. ALTO. CRUCE. FRENE.
Todas esas posibilidades se cruzan por mi cerebro con la claridad de un golpe en la nariz mientras nos levantamos ligeramente del suelo al tocar las vias del tren ausente. Sin miedo, sin pánico. Solamente estoy pensando las posibilidades. Estoy mirando nada más, gracias. Estoy preparado para dejar ir el alma de ser necesario.
Pero no hace falta. Pasamos sobre las vias y todavía siento el viento, y aunque las luminarias quedaron atrás el cielo está cuajado de estrellas y todavía puedo verlas, todavía escucho el rugido del mundo sobre nosotros.
Llegamos a donde tenemos que llegar y le doy las gracias al Piloto, aunque no entienda muy bien por qué.
domingo, marzo 17, 2013
Como pensás que se puede llamar este poema?
Leve.
La Vida leve
la Huella leve
el Tiempo que se pudre encerrado en la Memoria leve,
el Cuerpo se corroe lento por el Mundo leve,
el Hambre leve.
Desatarse leve.
Leve.
El Deseo leve
la Necesidad leve
la Muerte leve de nunca poder morir
la Eternidad leve de la Conciencia Alterada
la Redención leve.
Desintegrarse leve.
Leve.
El Dolor leve
el Despertar leve
leve Silencio de la Maquinaria leve
leve Desesperación del Espiritu leve
el Final leve.
Desaparecer leve.
miércoles, febrero 13, 2013
Aburrid-o
Hasta la pornografía se torna aburrida después de cierto tiempo. Las drogas, la violencia, el dolor. Se vuelven tediosas, repetitivas.
Hace unos dias vi como le reventaban la cabeza a un tipo a veinte pasos de mi y ni siquiera me dio ganas de satisfacer el morbo, simplemente pasé por al lado mientras lloraba con la frente chorreando sangre, como una virgen milagrosa a la que nadie le quiere rezar.
A esto es a lo que llegamos, al agotamiento mental y de los sentidos. Tal vez si hubiese muerto habría frenado a mirar. Y después que? Cada vez se buscan drogas más fuertes, sensaciones más violentas, distracciones que van empujando los límites cada vez más.
Un trabajo de Sísifo con putas sidosas de caderas blandas y bebés muertos en bolsas de basura al costado del camino.
El Juego del Miedo, anal prolapsing y pendejas de 11 años maquilladas como si hubiesen vivido cuarenta años de pastillas y whisky barato.
Bienvenidos al Circo de la Inanición.
La sobresaturación de los sentidos es como una vacuna, como constantes vacunas contra la vida. Ya nada sorprende. Imaginá que encontrás una linyera en la puerta de tu casa, lleno de olor a mierda tibia y mugre acumulada a lo largo de algunos inviernos. Te asquea o te causa compasión o violencia. Te genera algo, lo que sea, pero está ahí y es innegable.
Pasa exactamente igual un segundo dia.
Un tercero.
Un cuarto dia con otro linyera en las mismas condiciones, con el mismo olor a mierda, pero ya no hay asco o violencia o compasión. Ya no hay nada.
Revisando entre mis cuadernos encontré la página de un diario.
-ATACA A SU VECINO CON UNA MOTOSIERRA Y LE CORTA UNA MANO
-AMENAZA CON COMERSE UNA BEBA DE OCHO MESES
-APUÑALAN A JOVEN DE QUINCE AÑOS FRENTE A SU NOVIA Y LA VIOLAN
Y todo esto ya no causa nada.
Solamente son palabras o imagenes mentales que no valen el tiempo que llevó leerlas.
Y no pretendo hacer ninguna diferencia, solamente me llama la atención, por ahora. Y que algo llame la atención en un mundo que se nos vuelve tan aburrido a cada momento es digo de ser gritado.
Bienvenido al mundo de los adultos que ya no se sorprenden, todavía hay tiempo para dar media vuelta y correr hacia otro lado.
Hace unos dias vi como le reventaban la cabeza a un tipo a veinte pasos de mi y ni siquiera me dio ganas de satisfacer el morbo, simplemente pasé por al lado mientras lloraba con la frente chorreando sangre, como una virgen milagrosa a la que nadie le quiere rezar.
A esto es a lo que llegamos, al agotamiento mental y de los sentidos. Tal vez si hubiese muerto habría frenado a mirar. Y después que? Cada vez se buscan drogas más fuertes, sensaciones más violentas, distracciones que van empujando los límites cada vez más.
Un trabajo de Sísifo con putas sidosas de caderas blandas y bebés muertos en bolsas de basura al costado del camino.
El Juego del Miedo, anal prolapsing y pendejas de 11 años maquilladas como si hubiesen vivido cuarenta años de pastillas y whisky barato.
Bienvenidos al Circo de la Inanición.
La sobresaturación de los sentidos es como una vacuna, como constantes vacunas contra la vida. Ya nada sorprende. Imaginá que encontrás una linyera en la puerta de tu casa, lleno de olor a mierda tibia y mugre acumulada a lo largo de algunos inviernos. Te asquea o te causa compasión o violencia. Te genera algo, lo que sea, pero está ahí y es innegable.
Pasa exactamente igual un segundo dia.
Un tercero.
Un cuarto dia con otro linyera en las mismas condiciones, con el mismo olor a mierda, pero ya no hay asco o violencia o compasión. Ya no hay nada.
Revisando entre mis cuadernos encontré la página de un diario.
-ATACA A SU VECINO CON UNA MOTOSIERRA Y LE CORTA UNA MANO
-AMENAZA CON COMERSE UNA BEBA DE OCHO MESES
-APUÑALAN A JOVEN DE QUINCE AÑOS FRENTE A SU NOVIA Y LA VIOLAN
Y todo esto ya no causa nada.
Solamente son palabras o imagenes mentales que no valen el tiempo que llevó leerlas.
Y no pretendo hacer ninguna diferencia, solamente me llama la atención, por ahora. Y que algo llame la atención en un mundo que se nos vuelve tan aburrido a cada momento es digo de ser gritado.
Bienvenido al mundo de los adultos que ya no se sorprenden, todavía hay tiempo para dar media vuelta y correr hacia otro lado.
miércoles, febrero 06, 2013
Trabajadora
Se me cruzó por la cabeza que tal vez debería haberle pagado. Digo, es su trabajo, así como se limpian los vidrios en las esquinas y se ponen a dormir las mascotas que ya no se quiere ver sufrir. No se deja de t r a b a j a r, solamente hay algunos descansos en los que se quiere olvidar todo.
Sigue siendo su trabajo aunque me diga que me quiere, aunque estemos charlando y ninguno está pendiente del reloj y del siguiente polvo. Pienso que no debería pensar estas cosas y en que tengo la pija blanda, pienso en el miedo en sí, pienso en sus enormes ojos hermosos que ya lo vieron casi todo, esos enormes ojos hermosos que me distraen de ver el alma que hay del otro lado.
Pienso que un casi hace una diferencia enorme.
Casi terminamos la tercer cerveza.
Casi es de dia.
Casi la quiero.
Me doy asco, poniendo en una balanza las castas cuestiones morales de las que reniego constantemente y lo que quiero y casi puedo alcanzar. Si, me doy asco, si, se que no debería pensar en nada más que en su cuerpo hermoso desparramado sobre mi cama. Pero no puedo.
Casi soy libre.
Casi puedo quererla
Sigue siendo su trabajo aunque me diga que me quiere, aunque estemos charlando y ninguno está pendiente del reloj y del siguiente polvo. Pienso que no debería pensar estas cosas y en que tengo la pija blanda, pienso en el miedo en sí, pienso en sus enormes ojos hermosos que ya lo vieron casi todo, esos enormes ojos hermosos que me distraen de ver el alma que hay del otro lado.
Pienso que un casi hace una diferencia enorme.
Casi terminamos la tercer cerveza.
Casi es de dia.
Casi la quiero.
Me doy asco, poniendo en una balanza las castas cuestiones morales de las que reniego constantemente y lo que quiero y casi puedo alcanzar. Si, me doy asco, si, se que no debería pensar en nada más que en su cuerpo hermoso desparramado sobre mi cama. Pero no puedo.
Casi soy libre.
Casi puedo quererla
Liverpool
Y de repente todo se puso blanco,
ya no pude pensar más que en vos.
El pecho bombeaba a mil por hora
anticipando
lo que nunca llegaría.
Te veo en las baldosas de un baño cualquiera,
te veo con otro paseando como si nada,
pero no,
solamente sos un recuerdo de lo que fuiste
acelerando el pulso de alguien que no conozco.
ya no pude pensar más que en vos.
El pecho bombeaba a mil por hora
anticipando
lo que nunca llegaría.
Te veo en las baldosas de un baño cualquiera,
te veo con otro paseando como si nada,
pero no,
solamente sos un recuerdo de lo que fuiste
acelerando el pulso de alguien que no conozco.
Vivimos en una generación que poco a poco se le va erizando la piel, que se rompe los dientes por el bruxismo, que se deshace la nariz con furia en las estaciones de servicio. Todos nuestros idolos están muertos, incluso Marilyn Manson está poniendose viejo y triste y le falta el aire. Flota en el aire una calma violenta, el rostro que espera la trompada para gritar. Todo está a punto de estallar. Pero ese momento no llega. Y hasta entonces, todos los que podrían ser guias están reperatidos por los cementerios del mundo.
Never mind the bollocks
Voces del pasado me gritan
que no hay futuro.
Largo el humo por la nariz
y me rio,
porque el futuro ya llegó,
aunque lo que diga el Indio me importa un carajo.
Johnny... Hey, Johnny...
estás viejo y te ves cansado
porque tendrías que haber muerto
de la misma forma que Sid está muerto
pero no pudiste
y entendiste que gritar simplemente no alcanza.
Te dedico un pogo casi triste,
fantasma de la libertad y la juventud eterna,
gracias
mil
veces
gracias
por arrancarme la esperanza
por cosas que la sociedad no puede darme
y ayudarme a gritar cada vez mas fuerte,
y cuando se rompa la garganta seguir gritando.
Es una lástima que ya no pueda cerrarle los ojos
al futuro,
creo que llegué demasiado tarde.
Pero no importa,
hicieron todo lo que tenian que hacer.
que no hay futuro.
Largo el humo por la nariz
y me rio,
porque el futuro ya llegó,
aunque lo que diga el Indio me importa un carajo.
Johnny... Hey, Johnny...
estás viejo y te ves cansado
porque tendrías que haber muerto
de la misma forma que Sid está muerto
pero no pudiste
y entendiste que gritar simplemente no alcanza.
Te dedico un pogo casi triste,
fantasma de la libertad y la juventud eterna,
gracias
mil
veces
gracias
por arrancarme la esperanza
por cosas que la sociedad no puede darme
y ayudarme a gritar cada vez mas fuerte,
y cuando se rompa la garganta seguir gritando.
Es una lástima que ya no pueda cerrarle los ojos
al futuro,
creo que llegué demasiado tarde.
Pero no importa,
hicieron todo lo que tenian que hacer.
miércoles, enero 16, 2013
Vuelta a casa
Mandalas de vidrio molido
mocos y sangre
te decoran la cara,
volvés derretido a ningún lado
por el sol del mediodía que
nunca supo perdonar a nadie,
los ojos se queman y los pies se desarman
a cada paso que dás
por pura inercia.
Ese cuerpo que ofrendaste al caos
a la noche
a los escapes de cartón
quiere decir BASTA.
Pero esa boca ya no es tuya,
tu cuerpo dejó de ser t u c u e r p o
hace tantas horas.
Las viejas con várices te miran
los perros enrejados te miran
los policías con la cara como un culo mugriento te miran
los travestis mal hechos y peor usados te miran
el mundo entero te mira
y te quiere usar de cloaca.
Pero ya no puede lastimarte,
fue tu e l e c c i ó n .
Nadie puede culparte
por tratar de huir
de la única forma en que aprendiste
a hacerlo.
No existe una Familia ahora
ni existe un Dios ahora
no existen Amigos
que salven ahora.
Estás Solo Ahora
Libre y Solo
Libre Roto y Solo.
Sos un algo
arrastrando un cuerpo
que arrastra una noche jodida
que arrastra una vida todavía más jodida
que se arrastra
bajo el sol
y busca un lugar para morir
otra vez
como todas las veces.
Vas doblado pero todavía sin romper
roto pero todavía sin morir
muerto pero todavía resignado a la vida.
Son las once y treinta y cinco de la madrugada
mientras pateás las calles
en las que measte y cojiste y sentiste que el alma
se escapaba entre los dientes y salpicaba
(salpicaba tanto)
la vereda de un alguien que nunca te va a importar conocer.
Son las once y treinta y cinco de la madrugada
y todavía estás vivo aunque no tendrías
por qué estar orgulloso de eso.
Pero lo estás
y eso te deja seguir,
no importa a donde pero seguir.
Seguir como sea.
Ja ja ja
Yo me río,sabés?
Me río de los etíopes de cinco o seis años que se mueren de hambre
de las violaciones cristianas a lo largo de la historia
de los que demonizan los santos
de los que santifican los demonios
de que los verdaderos ídolos tienen que morir para llegar a ser
de las veces que me han roto la cara sin una pollera cerca con la que limpiarme la sangre.
Ayer vi un cadaver desde la ventana del micro mientras viajaba por ahí.
se escuchaban gritos llanos mocos,
nunca pensé en lo sonoro que puede llegar
a ser un moco.
En fin,
muerte.
Y después de los gritos
y los llantos
y los mocos
solamente silencio.
No pude evitar reirme,
no solo del muerto inerte que poco a poco se enfriaba y deshacía
al costado de la calle que jamas se detiene por nadie,
no solo de a quienes se les quebraba el alma porque un corazón conocido
había dejado de bombear vida,
no solo de mi rol de espectador aislado que va a terminar igual de fiambre
de todos modos.
Quiero responder al absurdo con la carcajada que se merece
el Gran Chiste de Mal Gusto que son nuestras vidas.
Si, me río.
Me río de los miembros amputados en accidentes automovilísticos
de los adictos que entregan el culo servido en bandeja por otra dosis,
esos adictos que decoran las noches sobrias con gritos desgarrados,
de los bebés que duermen eternamente en bolsas negras de basura
de que mi viejo me contó que,
de vez en cuando,
tiene ganas de morirse y que le da tanto miedo pensarlo.
Lloro por que no puedo cerrar los ojos a la falta de sentido,
pero al final siempre está la risa que quiebra la garganta,
que quiebra el silencio en el que estamos todos metidos.
No puedo evitarlo...
Me río de los etíopes de cinco o seis años que se mueren de hambre
de las violaciones cristianas a lo largo de la historia
de los que demonizan los santos
de los que santifican los demonios
de que los verdaderos ídolos tienen que morir para llegar a ser
de las veces que me han roto la cara sin una pollera cerca con la que limpiarme la sangre.
Ayer vi un cadaver desde la ventana del micro mientras viajaba por ahí.
se escuchaban gritos llanos mocos,
nunca pensé en lo sonoro que puede llegar
a ser un moco.
En fin,
muerte.
Y después de los gritos
y los llantos
y los mocos
solamente silencio.
No pude evitar reirme,
no solo del muerto inerte que poco a poco se enfriaba y deshacía
al costado de la calle que jamas se detiene por nadie,
no solo de a quienes se les quebraba el alma porque un corazón conocido
había dejado de bombear vida,
no solo de mi rol de espectador aislado que va a terminar igual de fiambre
de todos modos.
Quiero responder al absurdo con la carcajada que se merece
el Gran Chiste de Mal Gusto que son nuestras vidas.
Si, me río.
Me río de los miembros amputados en accidentes automovilísticos
de los adictos que entregan el culo servido en bandeja por otra dosis,
esos adictos que decoran las noches sobrias con gritos desgarrados,
de los bebés que duermen eternamente en bolsas negras de basura
de que mi viejo me contó que,
de vez en cuando,
tiene ganas de morirse y que le da tanto miedo pensarlo.
Lloro por que no puedo cerrar los ojos a la falta de sentido,
pero al final siempre está la risa que quiebra la garganta,
que quiebra el silencio en el que estamos todos metidos.
No puedo evitarlo...
jueves, enero 10, 2013
Te veo venir, largando humo que no es tuyo,
balanceando el orto que segundo a segundo se cae
no importa que hagas para evitarlo,
mientras siento el peso en mi cintura
que te puede robar el futuro
que ya tenés robado de antemano.
Mirá el pajarito que te via disparar me hace eco en la mente,
no se por qué
pero lo hace.
Quiero hacer abstracciones con tu cara
y no te conozco,
porque no te conozco,
por suerte no te conozco.
No me decido,
me pica el dedo
compartís la culpa
pero tampoco sos responsable
de lo que nos pasa a todos,
de lo que puede estar a punto de pasarnos.
El tiempo no existe para nosotros,
todos los ojos de la calle desierta está fijos en mi mano
y en tu andar tan tranquilo,
en las comisuras de mi boca
y en tu sombra que se alarga en la noche.
Estoy al este de la locura,
volví tan atrás...
Tan atrás.
Estoy al sur de ningún lado
con el fin de tu vida frotandose contra mi pierna.
Se me dilatan las pupilas
y ya no puedo ver tu rostro.
lunes, diciembre 17, 2012
La caida del Niño Níspero
Estás solo, Niño Níspero,
la altura devino podredumbre
y apenas te queda el gusto a la tierra
que manchaste
con tu ácida explosión inevitable.
Mirás con toda tu falta de ojos,
mirás hacia arriba tratando de entender
y extrañando,
mirás para arriba tratando de extrañar
y entendiendo,
después de un rato.
Una vez parte del todo, rodeado de únicos iguales,
Niño Nispero se rindió al viento
y cayó pensando en un lugar mejor,
desapareció del mundo de las ramas altas,
de la cercanía mentirosa del cielo,
del falso esplendor adorno.
El Arbol olvidó al Niño Níspero
y lo observó caer sin decir nada.
La Tierra está sembrada de cadáveres y peste,
lo abraza hasta asfixiarlo,
se convierte en el Todo,
el Cielo cada vez más invisible
mientras La Tierra susurra que lo ama,
que duele pero lo vale,
que ya no hay nada que hacer.
Niño Níspero muere de a poco
en algún parque olvidado del Mundo.
la altura devino podredumbre
y apenas te queda el gusto a la tierra
que manchaste
con tu ácida explosión inevitable.
Mirás con toda tu falta de ojos,
mirás hacia arriba tratando de entender
y extrañando,
mirás para arriba tratando de extrañar
y entendiendo,
después de un rato.
Una vez parte del todo, rodeado de únicos iguales,
Niño Nispero se rindió al viento
y cayó pensando en un lugar mejor,
desapareció del mundo de las ramas altas,
de la cercanía mentirosa del cielo,
del falso esplendor adorno.
El Arbol olvidó al Niño Níspero
y lo observó caer sin decir nada.
La Tierra está sembrada de cadáveres y peste,
lo abraza hasta asfixiarlo,
se convierte en el Todo,
el Cielo cada vez más invisible
mientras La Tierra susurra que lo ama,
que duele pero lo vale,
que ya no hay nada que hacer.
Niño Níspero muere de a poco
en algún parque olvidado del Mundo.
domingo, diciembre 02, 2012
Plegaria
Quiero Preguntarte Por Qué. Por Qué Siempre Me Lastimo Las Piernas Cuando Me Depilo? Por Que Ahora Tengo Una Enorme Y Verdosa Pústula En La Punta De La Nariz? Por Qué No Puedo Cagar Tanto Como Quisiera? Mi Cuerpo Está Boicoteando Esta Vida Que Ya Casi No Es Mia Y No Puedo Defenderme Ni Pedir Ayuda. Por Qué No Puedo Acabar Hace Meses, Precisamente Desde Que Se Fue Gabriel, Sin Que La Respuesta Sea Inventar Amores? Decime Cual Es El Límite Entre Yo Y Mi Cuerpo, Decime Por Que Esta Es La Única Forma En Que Puedo Conectar Ahora, Decime Por Que No Puedo Creer Que Puedas Escucharme O Existir Más Allá De Lo Que Te Invento. Contestame, Carolina, Diosa Condenada A La Nada, Encerrada En Esta Cáscara De Carne Autónoma, Todopoderosa Impotente, Dame Respuestas. No Fue Gabriel Quien Selló Mis Intestinos Ni Me Transformó En Este Putrefacto Rinoceronte, No Fue Él Quien Me Arrancó La Concha Y La Tiró Más Lejos De Lo Que Puedo Alcanzarla. Creo. Estoy Segura De Eso. Estamos Seguras. Entonces Por Qué Me Siento Y Me Destruyo Así? Por Que Mis Dedos (O Cualquier Pija) Solamente Me Hacen Arañar El Climax Sin Alcanzarlo Nunca? Por Que Me Duele Admitir Que Me Emociona Una Propaganda De Coca Cola O Que Odio No Poder Quererme Y Odiarme Como Es Debido?
Quiero verte gemir con su cara, con su voz, y sin aviso vuelvas a ser vos. Rompé ese juego de espejos de carnaval y tajeame el pecho, pasale la lengua a las heridas, cera de velas, uñas. Ahorcame y decime que me vas a arrancar la pija si no puedo hacerte acabar, besame el hueco de los codos con toda la suavidad que puedas. Mostrame como te masturbabas a los trece, sacame del silencio y llenemos la cama de gritos, dejame acordarme de mi voz. Cojeme la lengua primero y todo el cuerpo después, llename de marcas perfumes caminos. Seamos. Dejame lamerte los tobillos y el agujero del culo. Arrancá los pelos de mi culo, acaricialo, mordelo, besalo, sorprendeme. Esperame con la boca dispuesta a tragarte todos los hijos que nunca tendremos.
Copa de vino, mi boca, luz negra. Aros de fuego plástico, vivo la poesía de la curva de su cadera, la linea de sus labios, la música del movimiento. Soy un espectador expectante a las idas y venidas de sus manos, antes la luz tibia algo alejada hace pensar en fuego, en las copas de este lado y las ceremonias paganas en honor a dioses de tantos otros.
Unas ruinas humeantes de un cementerio de colillas aplastadas sobre la mesita de noche... Quiero velas, racimos de uvas, Baco adveniat regnum tuum. Aunque ya no hay que hacer mucho, conquistamos tu reino a mordidas. Fricciones cuyo parecido con la realidad es mera coincidencia.
Marcas rúnicas etílicas en la piel, pasajes a mas paisajes que traen de vuelta al inicio, laberinto de pelos y jugos y dientes perfumados, bocas que se abren jadeantes inarticuladas.
Estallidos de Luz.
viernes, noviembre 30, 2012
S. era morocha, con rasgos un tanto hindúes y un culito como para escribir cien poemas, aunque no le interesase en lo más mínimo leerlos. Una hippie chic que contaba varias veces las mismas anécdotas y pensaba que todo era SIMPÁTICO, fantaseaba con zapatos carísimos y en salvar del hambre a los niños que los fabricaban en algún lugar oscuro y olvidado del mundo. De todos modos quise mucho a S., el mejor sexo de mi vida hasta ese momento y hasta fantaseaba un futuro con ella. Realmente la quise hasta que dejé de quererla y terminé con alguna putita que no recuerdo el nombre, y después ella me dejó a mi, confundido y forzandome a besarle los pies y arrastrarme llorando como un idiota.
Antes de los zapatos y las lágrimas y el hastío la pasamos realmente bien.
Una noche nos reunimos en la casa de la madre de una amiga, que también era la novia de mi mejor amigo, y estabamos ahí los cuatro, tomando cerveza y fumando un porrito que alegraba el alma y el cuerpo, riendo de cualquier estupidez a los gritos y metiendo mano en la entrepierna de nuestras respectivas parejas constantemente.
Mi mejor amigo y su novia se metieron al baño y S. y yo nos fuimos a la pieza que tenía la cama matrimonial y una mesita de noche con una lampara encima.
Nos empezamos a besar frenéticamente, arañando y tironeando y resoplando. Dos animales en celo tratando de arrancarle la garganta al otro, con los gemidos y golpes que venian del baño como música ambiente que atravesaba las paredes. Un caos de sonidos y fluidos en medio del caos de la ciudad que tambien sonaba y fluia pero no lo disfrutaba.
-Sacame todo y cojeme de una puta vez- dijo S., como si yo necesitase que me lo recordara, ya había metido una mano en su pantalón y jugaba con sus jugos y con la otra luchaba furiosamente por arrancarselo. Mi pija latía y guiaba el resto de mi cuerpo hacia su centro húmedo y cálido, quería apuñalarla hasta que gritase, clavarse en lo más profundo de su cuerpo y alcanzar el Olvido.
Hago un paréntesis para explicar lo que viene. Desde siempre tuve una fijación con los culos y siempre que podía trataba de cojerlos, todas las veces negados rotundamente. Necesitaba saber que me estaba perdiendo, cual era el tesoro que todas guardan a toda costa. S. no tenía inconvenientes con el sexo público, con cualquier posición o que le acabase en la boca o que la atase al respaldo de la cama, pero el culo jamás. De ninguna forma. Me contó que tuvo una mala experiencia, algo con un negro en Brasil, y que no había vuelto a intentarlo. Es entendible, los negros y sus enormes pijas pueden ser algo traumático, aunque yo con mi modesta verga blanca y rosada tenía que entrar como fuese. Pero S. siempre se retorcía y me clavaba las uñas y decia por ahí no, no lo hagas. Ni siquiera un dedo, apenas podía tantear con un poco de lengua que escondía ese impenetrable y musculoso enigma. Seguí intentandolo, pero ante tanta retincencia, cada vez con menos esperanzas.
Cojiamos como dos conejos en un viaje de anfetas, gritando y sacudiendo toda la habitación, la lampara de la mesa de noche temblaba todo el tiempo a punto de hacese pedazos contra el piso.
Como si no pudiese contenerse me dice Ahora meteme un dedo en el culo. Finalmente mis ruegos fueron contestados! Las normalmente mierdosas puertas del cielo se abrían limpias y dispuestas a que me hundiese en ellas. Por fin la anal redención, la ansiada llegada al paraiso-esfinter.
-Ahora meteme otro-
Volcaba chorros de vaselina en mi mano y otro dedo se perdía dentro suyo.
-Ahora otro más-
Ya casi, pensaba, falta poco. Gracias gracias gracias, diez veces gracias.
-Ahora metemelá, despacio, no te apures-
Si si si. Despues de tanto sumplicar ella misma me pedía que entrara. Sentí como se abrían capa tras capa de tejidos mientras S. clavaba las uñas en el colchón y gemía y puteaba y resoplaba.
Empecé a empujar y me importaban una mierda el calientamiento global, los problemas sociales, los pibes que se mueren de hambre, no tener un peso, no me importaba ni Dios ni saber que carajo hacer con mi vida. No había más que una pija entrando lentamente en un culo, el universo entero se reducía a eso.
S. gritaba y gemía y retorcía las manos, empecé a bombear. Y en ese momento la realidad me pegó en toda la cara . No había nada de especial en hacerle el culo a S. Tantas reservas para algo que no tenía nada de especial... Tal vez lo estuviese haciendo mal, tal vez su hermoso culo no fuese tan hermoso, no importa. Prefería mil veces su jugosa y ácida conchita antes que esto. Pero ya estaba en el baile, había que bailar.
Los gritos eran cada vez más fuertes y los movimientos más violentos, y escuché habñar a S. No me había dado cuenta si estaba hablando hace mucho rato o lo que sea, estaba demasiado concentrado en mantenerla dura y no hacer quedar en ridículo ni a mi ni a S. El show debía continuar.
S. estaba fuera de si y vomitaba frases a grito pelado.
-Te GUSTA? Porque a mi ME ENCANTA, me ENCANTA sentir TODA TU PIJA EN MI CULO, uffffff uffff ahhhh ahhh, hago esto PORQUE TE AMO, HAGO ESTO PARA QUE SEPAS CUANTO TE AMO, ahhhh ahhh, uy siiIIII, te gusta? Decime CUANTO TE GUSTA!!!-
Eso ya era demasiado para mi. Que carajo estaba pasando? No sabía que hacer ni que decir, solamente quería que terminase todo.
-Si, me encanta, uy como me gusta sentir como te la meto, yo tambien te amo...-
Respondí como pude para que sonara a tono con lo que S. decía que sentía, pero realmente me sentí solo y perdido y decepcionado. De mi, de S., del mundo. Cual era mi problema?
Seguímos asi durante un rato que me pareció eterno mientras ella me pedía que le llenase el culo de leche, mientras me gritaba lo mucho que me amaba, mientras la lampara de la mesa de noche temblaba sin romperse.
Hice todo lo que pude por acabar pero estaba fuera de mis posibilidades. Tenía negado el Olvido. Di unos golpes rápidos y le dije que había acabado, que había sido algo hermoso, que la amaba mas que a nadie.
Nos separamos y salimos al balcón tapados con sabanas. La noche estaba hermosa, hermosa de verdad.
Antes de los zapatos y las lágrimas y el hastío la pasamos realmente bien.
Una noche nos reunimos en la casa de la madre de una amiga, que también era la novia de mi mejor amigo, y estabamos ahí los cuatro, tomando cerveza y fumando un porrito que alegraba el alma y el cuerpo, riendo de cualquier estupidez a los gritos y metiendo mano en la entrepierna de nuestras respectivas parejas constantemente.
Mi mejor amigo y su novia se metieron al baño y S. y yo nos fuimos a la pieza que tenía la cama matrimonial y una mesita de noche con una lampara encima.
Nos empezamos a besar frenéticamente, arañando y tironeando y resoplando. Dos animales en celo tratando de arrancarle la garganta al otro, con los gemidos y golpes que venian del baño como música ambiente que atravesaba las paredes. Un caos de sonidos y fluidos en medio del caos de la ciudad que tambien sonaba y fluia pero no lo disfrutaba.
-Sacame todo y cojeme de una puta vez- dijo S., como si yo necesitase que me lo recordara, ya había metido una mano en su pantalón y jugaba con sus jugos y con la otra luchaba furiosamente por arrancarselo. Mi pija latía y guiaba el resto de mi cuerpo hacia su centro húmedo y cálido, quería apuñalarla hasta que gritase, clavarse en lo más profundo de su cuerpo y alcanzar el Olvido.
Hago un paréntesis para explicar lo que viene. Desde siempre tuve una fijación con los culos y siempre que podía trataba de cojerlos, todas las veces negados rotundamente. Necesitaba saber que me estaba perdiendo, cual era el tesoro que todas guardan a toda costa. S. no tenía inconvenientes con el sexo público, con cualquier posición o que le acabase en la boca o que la atase al respaldo de la cama, pero el culo jamás. De ninguna forma. Me contó que tuvo una mala experiencia, algo con un negro en Brasil, y que no había vuelto a intentarlo. Es entendible, los negros y sus enormes pijas pueden ser algo traumático, aunque yo con mi modesta verga blanca y rosada tenía que entrar como fuese. Pero S. siempre se retorcía y me clavaba las uñas y decia por ahí no, no lo hagas. Ni siquiera un dedo, apenas podía tantear con un poco de lengua que escondía ese impenetrable y musculoso enigma. Seguí intentandolo, pero ante tanta retincencia, cada vez con menos esperanzas.
Cojiamos como dos conejos en un viaje de anfetas, gritando y sacudiendo toda la habitación, la lampara de la mesa de noche temblaba todo el tiempo a punto de hacese pedazos contra el piso.
Como si no pudiese contenerse me dice Ahora meteme un dedo en el culo. Finalmente mis ruegos fueron contestados! Las normalmente mierdosas puertas del cielo se abrían limpias y dispuestas a que me hundiese en ellas. Por fin la anal redención, la ansiada llegada al paraiso-esfinter.
-Ahora meteme otro-
Volcaba chorros de vaselina en mi mano y otro dedo se perdía dentro suyo.
-Ahora otro más-
Ya casi, pensaba, falta poco. Gracias gracias gracias, diez veces gracias.
-Ahora metemelá, despacio, no te apures-
Si si si. Despues de tanto sumplicar ella misma me pedía que entrara. Sentí como se abrían capa tras capa de tejidos mientras S. clavaba las uñas en el colchón y gemía y puteaba y resoplaba.
Empecé a empujar y me importaban una mierda el calientamiento global, los problemas sociales, los pibes que se mueren de hambre, no tener un peso, no me importaba ni Dios ni saber que carajo hacer con mi vida. No había más que una pija entrando lentamente en un culo, el universo entero se reducía a eso.
S. gritaba y gemía y retorcía las manos, empecé a bombear. Y en ese momento la realidad me pegó en toda la cara . No había nada de especial en hacerle el culo a S. Tantas reservas para algo que no tenía nada de especial... Tal vez lo estuviese haciendo mal, tal vez su hermoso culo no fuese tan hermoso, no importa. Prefería mil veces su jugosa y ácida conchita antes que esto. Pero ya estaba en el baile, había que bailar.
Los gritos eran cada vez más fuertes y los movimientos más violentos, y escuché habñar a S. No me había dado cuenta si estaba hablando hace mucho rato o lo que sea, estaba demasiado concentrado en mantenerla dura y no hacer quedar en ridículo ni a mi ni a S. El show debía continuar.
S. estaba fuera de si y vomitaba frases a grito pelado.
-Te GUSTA? Porque a mi ME ENCANTA, me ENCANTA sentir TODA TU PIJA EN MI CULO, uffffff uffff ahhhh ahhh, hago esto PORQUE TE AMO, HAGO ESTO PARA QUE SEPAS CUANTO TE AMO, ahhhh ahhh, uy siiIIII, te gusta? Decime CUANTO TE GUSTA!!!-
Eso ya era demasiado para mi. Que carajo estaba pasando? No sabía que hacer ni que decir, solamente quería que terminase todo.
-Si, me encanta, uy como me gusta sentir como te la meto, yo tambien te amo...-
Respondí como pude para que sonara a tono con lo que S. decía que sentía, pero realmente me sentí solo y perdido y decepcionado. De mi, de S., del mundo. Cual era mi problema?
Seguímos asi durante un rato que me pareció eterno mientras ella me pedía que le llenase el culo de leche, mientras me gritaba lo mucho que me amaba, mientras la lampara de la mesa de noche temblaba sin romperse.
Hice todo lo que pude por acabar pero estaba fuera de mis posibilidades. Tenía negado el Olvido. Di unos golpes rápidos y le dije que había acabado, que había sido algo hermoso, que la amaba mas que a nadie.
Nos separamos y salimos al balcón tapados con sabanas. La noche estaba hermosa, hermosa de verdad.
martes, noviembre 27, 2012
:D
Las lesbianas me dicen que soy una mierda por ser hombre
los heterosexuales me rechazan por ser demasiado marica
para los homosexuales no soy lo suficentemente afeminado
los punkys de última creen que soy un vendido
y en mi trabajo susurran a mis espaldas que soy un inadaptado
mi viejo dice que causo miedo y asco
y no puedo salir a la calle sin desconfiar de todo el que se me acerca.
No se
los heterosexuales me rechazan por ser demasiado marica
para los homosexuales no soy lo suficentemente afeminado
los punkys de última creen que soy un vendido
y en mi trabajo susurran a mis espaldas que soy un inadaptado
mi viejo dice que causo miedo y asco
y no puedo salir a la calle sin desconfiar de todo el que se me acerca.
No se
quien soy
y a fin de cuentas
el entorno es quien decide quien sos.
Quien diga lo contrario solamente está diciendo estupideces:
la verdad es un acuerdo de mayorias
ergo
yo soy lo que dicen los demás que soy.
No hay NADA que se escape a esa regla.
Quien pueda decirme que no depende
de lo que digan de su persona
es pura mierda.
Por favor, piensen antes de regurgitar
sus fracesitas cliché sobre
libertad.
Gracias.
y a fin de cuentas
el entorno es quien decide quien sos.
Quien diga lo contrario solamente está diciendo estupideces:
la verdad es un acuerdo de mayorias
ergo
yo soy lo que dicen los demás que soy.
No hay NADA que se escape a esa regla.
Quien pueda decirme que no depende
de lo que digan de su persona
es pura mierda.
Por favor, piensen antes de regurgitar
sus fracesitas cliché sobre
libertad.
Gracias.
Karla
Mi pasado me está comiendo la cabeza
realmente,
fantasmas me clavan las uñas en la espalda.
Putas fallidas e hipocondríacas del alma,
máscaras sin nada que las sostenga
y noches que me hubiese gustado olvidar
me persiguen
dia y noche
noche y dia
hasta que consigo alcanzar una botella
realmente,
fantasmas me clavan las uñas en la espalda.
Putas fallidas e hipocondríacas del alma,
máscaras sin nada que las sostenga
y noches que me hubiese gustado olvidar
me persiguen
dia y noche
noche y dia
hasta que consigo alcanzar una botella
o un poco de humo
o un espejo,
hasta que puedo perder la nocion del tiempo.
Quisiera que me dejasen de empujar,
ya no quiero saltar,
pero se que se lo debo a todas,
causé mucho más dolor del que valiera la pena soportar
y hasta ahora sigue sin importarme demasiado.
Solamente quiero que me dejen en paz
y poder vivir una vida nueva.
o un espejo,
hasta que puedo perder la nocion del tiempo.
Quisiera que me dejasen de empujar,
ya no quiero saltar,
pero se que se lo debo a todas,
causé mucho más dolor del que valiera la pena soportar
y hasta ahora sigue sin importarme demasiado.
Solamente quiero que me dejen en paz
y poder vivir una vida nueva.
Mentira
Quemé las cortinas
y no pude encontrar ni luz
ni amor sagrado,
suenan sirenas
vuelan cenizas
huelo mi carne y la escucho sisear.
Pero no hay amor sagrado por ninguna parte.
y no pude encontrar ni luz
ni amor sagrado,
suenan sirenas
vuelan cenizas
huelo mi carne y la escucho sisear.
Pero no hay amor sagrado por ninguna parte.
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