Can you hear me? I don´t want this any more!
I WANT TO CALL IT OFF!

jueves, junio 21, 2012

Hastío

Estoy harto de ser poeta,
 porque el poeta es la puta triste del mundo,
 la puta idiota que se deja pagar con billetes falsos.

Estoy harto de ser escritor,
 porque
 o sufren futuros antes de que lleguen
 o lamentan mujeres perdidas
 o gritan con su mutismo lo mucho que odian al mundo
 con palabras pulidas y castradas.
La peor parte es que se creen especiales por eso.

Estoy harto de ser artista,
 porque me hicieron creer que con unos versos
 o una pintura
 o una canción
 podría cambiar el mundo,
 cuando el artista es solo un mentiroso creativo,
 un vendehumo que vive de prestado.
El artista es el polvo por lástima de la vida.

Perdón, diez veces perdón,
empecemos otra vez.

Estoy harto de ser poeta,
porque cuando me dije que lo era empecé a sufrir por vocación
y a enorgullecerme por eso
porque siempre significaba algo más
profundo.
Tomar whisky barato
y mendigar cigarros
y conseguir polvos enfermizos y complicados
nunca podía ser solo
tomar whisky barato,
mendigar cigarros,
conseguir polvos enfermizos y complicados.
Para el poeta siempre hay un diamante en el charco de vómito,
pero casi nunca es así.

Estoy harto de ser escritor,
porque sus bocas están tan llenas de mierda
por chupar los culos de otros escritores
que no pueden hablar dos palabras sin ser literatura.
Y SER literatura es el final del camino,
cierto día te despertás viendote
miserable como Kafka
cojiendo pendejos como Burroughs
hundido en la oscuridad como Poe
borracho, sucio y olvidado como...
la lista interminable, el olimpo de los perdedores eternos.
Y lo peor es que siempre es "como tal",
nunca se puede ser uno mismo.

La palabra ajena antes que la vida propia es mal negocio, sabés?

martes, mayo 08, 2012

Banco

Tres horas de mi vida no valen ninguna cantidad de plata,papelitos de colores no me hacen feliz, quiero dejar de hacer filas como una vaca que va a terminar siendo asado, quiero respirar humo para evanescerme, hundirme para trascender. Por que bajo la cabeza cuando me piden que ponga las manos contra la pared/haga esta fila/firma aclaración documento dirección/ me amas? Si, oficial, si, señor, si, amor. SI SI SI SI!!! Arrancame la garganta, dejame ver continentes jamás descubiertos con la sangre que caiga al piso, empujame de la terraza de Humanidades y decime que es por mi bien. DAME RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS QUE NO CONOZCO.
Tengo que dejar de exigir y buscar, pero da tanto miedo salir...

martes, abril 24, 2012


Leer el canto del amor de Vatsyayana
 no me cambió la vida,
 supe desde siempre
 (todos sabemos)
 que el culo pija concha boca manos
 es sagrado.
Allen lo sabía, pero lo exageró tanto
 que perdió bastante sentido,
 si todo es sagrado
                            nada lo es,
 tal vez quiso decir eso
 pero está demasiado lejos
 ahora,
 para saberlo.

La necesidad de t r a s c e n d e r
 creó poemas rascacielos lamparitas
 el SIDA el LSD el hongo atómico
 rios de sangre hermosas canciones
 la paz para que pueda existir la guerra
Todos ellos sagrados, eh?
 El Buda, Dios, Alá, General Motors, Ford, Microsoft.
Todos ellos sagrados, no?
El Lonstein de Julio lo hace poema,
 salúdelos, ofrezca libaciones.

La pija de goma que reemplaza la carne,
 los motores & nafta al corazón & sangre,
 cada vez más rápido
 así
                 así
         así!
Todos sagrados ante quien?
                       para quien?
                       para que?

Nada cambia
 la sangre fluye, los corazones dejan de latir,
 el suelo cada vez más ácido,
 las palabras revientan tímpanos,
y no son Budas, nunca lo fueron.

lunes, marzo 12, 2012

Iluminaciones I

Me gustaría tener fé para decir
que todo es sagrado,
gritarlo como la Smith gritando a Ginsberg gritando.
Y sentir el crescendo de la Iluminación,
como un escalofrío o un quinteto de uñas en el pecho,
pero cual es sentido de la luz sin ojos que la vean?
Al menos me queda el fuego en el pecho
del recuerdo cercano
de la lucidez de la risa espontanea y la baba chorreante,
quererme desde el fondo del tacho,
que no es fondo sino
ya sabés como viene la mano,
escarbar hasta sangre y hueso
y si da el envión un poco más.
Buscar la Iluminación en colchones sucios
en pasados dudosos y futuros que ni te digo con mujeres
de las que es mejor no hablar,
en envases vacios en humo agridulce en moquitos agrios,
en las puertas portátiles de la percepción en la punta de la lengua,
y nada que dure, jamás Iluminación permanente.
Y ahí está la gracia,
un chispazo,
lo suficiente como para gritar en una esquina
los versos de Rimbaud
o si los propios, mejor todavía
estar desnudo bajo la lluvia,
pasarle la lengua a unos labios recién descubiertos,
como Colón y los vikingos.
Y después la verguenza
y la certidumbre.

jueves, marzo 08, 2012

Canela

Me movés el piso, me hacés dar cuenta de que hay piso y techo y paredes, sobretodo paredes. Te quiero tanto como puedo y te odio tanto como ídem porque me hacés sentir vivo, me das la pauta y la certeza, es todo muy cross a la mandíbula. Me descoloca, me aterra. Y por otra parte ni siquiera sos, me da exactamente lo mismo cuando no existís porque no te pienso pero cuando llega el momento tengo que esperar a que pase el temblor y los flashbacks cuasi ácidos hacen que me exploten tímidamente las paredes (ves?) del cráneo y quiero Terraza, quiero General Roca, pero mejor no porque no puedo, porque no me da el coraje.
Te aburriste vía neurosis compartidas y no se puede con el nada+nada=un poquito de algo, pero a fin de cuentas ya viste como son las cosas. Y ahora pretendés que el sentimiento sea el mismo sin las acciones que las acompañan, y hablar con vos es lo mismo que nada porque nunca se llega a término, siempre es lo gris lo que nos amalgama y nos pone palos en la rueda a la vez.
Me siento tan solo con vos.
Como cuando me decías que veías tan lejos y me traías despacito despacito, y terminaba con mi cabeza apoyada en tus piernas y todo está bien, bueno, no, pero ya no importa.
No hay conclusiones, no hay nada ya.

domingo, febrero 19, 2012

Era el flaco más triste que alguna vez haya sostenido un fernet y ella no era un concepto, era solamente una mina hecha mierda que buscaba paz mental. Esa era la pauta, esa frase lo define todo. Buscar coincidencias, simetrías, lo que sea con tal de no caer en lo gris que todo lo absorbe.
Desde todo punto de vista, la mayoría de los días de una vida, cualquier vida, son insignificantes, sin recuerdos entremedio. Y tal vez este no sea la excepción. Era viernes, del resto nadie se acuerda.
Podría haber ido a hablarle, salir de ahí donde el humo y el ruido eran todo, pero no, simplemente no. El miedo al rechazo simplemente por principio es algo común.
-Esta es tu vida, y se termina con cada minuto que pasa.- se dijo, tratando de al menos salir de ese limbo que está entre arriesgar y huir. Y frases completamente random daban vueltas por su cabeza mientras el fernet transpiraba de la misma forma que transpiraban todos ahí, un verdadero microclima de decadencia controlada.
Ella seguía en un rincón, ajena a todo el mundo y, a la vez, de la mano con todos. Esconderse a simple vista es la estrategia de supervivencia más efectiva, y lo sabe, pero poco a poco las máscaras empiezan a astillarse y los payasos cambian las flores por revólveres, los forros usados en baños anónimos se transforman en ramos de rosas y Sí, quiero.
‎-Esto no está pasando, no estoy acá- pensaba ella, con la cabeza llena de ácido e incoherencias espacio-temporales. Y piensa intermitentemente en el flaco del fernet y en sus ojos tristes que se esconden atrás de la gente, atrás del humo, atrás de unos anteojos baratos.
Sabe que quiere levantarse y preguntarle por que su corazón se siente tan mal, por qué su aura es tan blanca y funeraria en un lugar donde hay que ser feliz. Pero no puede, porque la mente juega con la materia y él está y no está y, a la vez, lo es todo. Es un cualquiera aburrido abstraido del mundo y es la redención eterna de ese instante único. O por ahí, simplemente, no es nada más que uno de los vaivenes del ácido en los pliegues del tiempo que solamente transcurre en su cabeza.

sábado, febrero 04, 2012

A mis hijos

Si sobrevivo a mi no future
les diría a mis hijos
que los amo más que a nada en el mundo
siempre que tenga oportunidad.
Les recordaría siempre
que no tienen que tener miedo de su cuerpo
ni de su mente,
ni, mucho menos, miedo al miedo.
Los llevaría a pasear
todas las noches
con el capitán Nemo y el Pajarito Remendado,
Phineas Fogg y Alvar Nuñez Cabeza de Vaca,
por nombrar algunos pocos.
Les contaría historias maravillosas
sobre un chico
que sufrió perdidas terribles
pero, al final y la mayoría del tiempo,
consiguió lo que quiso
a pesar de todo.

Si puedo sentir el latido del corazón de mis hijos
al mismo ritmo que el mio
los protegería de mi mismo,
de mis miedos y excesos,
los dejaría ser libres
en todas las formas que yo no pude,
así con los límites que siempre echo de menos.
Les haría ver siempre
que no se puede dar la mano
con el puño cerrado
ni un abrazo
con los brazos caídos,
ni un beso
cuando se habla de más.
Les diría siempre la verdad
aunque les duela al principio,
y les pediría lo mismo a cambio.

Si puedo abrir los ojos de una vez
les contaría como soñar con ellos me sostuvo tanto tiempo
y como ir a despertarlos me mantiene, pase lo que pase.
Sería su amigo
su padre
su guía,
nunca una razón más para esconderse abajo de las sábanas,
ya hay demasiadas.
Les explicaría de donde vienen los bebés
y a dónde va a dormir los pájaros,
que ruido hace un árbol
si no hay quien lo escuche
y que tres botas son un par y medio.
Reiría con ellos,
lloraría con ellos
y nunca los dejaría perderse dentro de si mismos
hasta que sea el momento
y sepan el camino de vuelta.
Les enseñaría a escuchar el viento,
a sentir el latido de la Tierra,
a querer llegar mas lejos que el Cielo,
a apreciar el olor de la tinta fresca.
Si quieren ser astronautas
siempre estaría para decirles
lo fácil que es llegar a las estrellas,
si ellos quieren.
Les mostraría como ellos son mucho más grandes
que cualquier Cortázar, que cualquier Kafka,
como cualquiera de nosotros lo es.
Les contaría sobre mi Teoría de la Rana
cuando se sientan perdidos.
Que no hay mayor Belleza
que la que uno puede darse.
Que son Hijos del Amor
y que no se les olvide.

Y, por último,
haría que se olvidasen de todo lo que les dije
y empiecen de nuevo,
que no sean como su padre.